(Qué hacemos)

01 La arquitectura, los modelos y las reglas de todo tu sistema, por escrito.

Aquí se fija lo que comparten todos los componentes: la hoja de ruta, la arquitectura que une tus programas, la capa de modelos, la infraestructura donde se ejecutan y las reglas que los gobiernan. Cada pieza que se instala después entra como uno más y hereda esos controles.

Hoja de ruta y arquitectura

A partir del inventario y la línea base del diagnóstico escribimos un documento de arquitectura que describe el sistema entero antes de construir la primera pieza y se actualiza con cada cambio.

  1. 01 Hoja de ruta por fases

    Las mejoras que prioriza el diagnóstico se agrupan en fases según sus dependencias técnicas: primero la infraestructura y las conexiones que otras piezas necesitan. Cada fase entrega un componente que funciona por sí solo, con su criterio de aceptación escrito y el indicador de la línea base que debe mover.

  2. 02 Mapa de integraciones

    Para cada programa, la vía de conexión elegida, el sentido y la frecuencia del flujo, y qué sistema es la fuente de verdad de cada dato.

  3. 03 Ubicación de cada componente

    Cada servicio, base de datos y modelo, con su ubicación, su proveedor, los datos que trata y las salidas de red que tiene declaradas.

  4. 04 Roles, permisos y puntos de revisión

    Qué puede hacer cada perfil, con qué permisos accede cada componente a cada programa y en qué paso aprueba una persona antes de que algo se escriba en un programa de la empresa. Una regla rige todo el sistema: lo que llega de un canal, un documento o un tercero se trata como dato, nunca como instrucción.

  5. 05 Un esquema de eventos común

    Todos los componentes registran su actividad con el mismo esquema desde el primer día (tarea, resultado, coste, tiempo y revisión), y así el sistema entero se mide con un único método.

Una capa de modelos intercambiable

Los componentes llaman a una capa propia que decide qué modelo atiende cada tarea. Así se cambia de proveedor sin tocar el código de los productos cuando aparece un modelo mejor, cambia un precio o un proveedor modifica sus condiciones.

Versiones fijadas y prompts versionados

Cada componente usa una versión concreta del modelo, nunca un alias que el proveedor pueda mover por debajo. Prompts y esquemas de salida son configuración versionada junto al código.

Selección por tarea

El modelo de cada tarea se elige por capacidad, coste por tarea terminada, licencia y soberanía del dato; la licencia se lee y se archiva antes de desplegarlo. Cada mes contrastamos los modelos en uso con nuestro banco de modelos, que puntúa el catálogo con datos publicados y añade a esos criterios la velocidad, el tipo de despliegue y la madurez.

Los modelos que usamos hoy

Para texto y conversación, la ruta por defecto es Mistral servido desde la Unión Europea; las tareas que superan su capacidad escalan a Claude, y GPT queda como respaldo si un proveedor deja de responder. Cuando ningún dato puede salir de la empresa, la misma capa sirve modelos abiertos autoalojados, como Granite, ALIA/Salamandra o EuroLLM. Bajo ella están también los modelos especializados de voz, lectura de documentos, búsqueda y filtros de entrada y de salida, que cada parte detalla. Es la selección vigente y cambia cuando la medición lo justifica.

Infraestructura y soberanía del dato

El sistema se ejecuta en Google Cloud, en la región de Madrid, o en tu propio servidor, incluidos los modelos autoalojados. La arquitectura indica qué datos llegan a cada proveedor de modelos y con qué condiciones contractuales, entre ellas que no se usen para entrenar sus modelos.

  • Aislamiento: un entorno y una base de datos PostgreSQL por empresa, sin tablas compartidas: ninguna consulta puede cruzar dos empresas.
  • Despliegue reproducible: el entorno se reconstruye entero desde un repositorio; los secretos se guardan aparte.
  • Credenciales de modelos: una clave por empresa, con límite de gasto, rotación y vigilancia del consumo para detectar un uso anómalo.
  • Red: salida cerrada por defecto, solo hacia destinos declarados, con el filtrado fuera del contenedor que ejecuta el modelo; TLS en todas las conexiones y acceso de administración solo con clave.
  • Copias: esquema 3-2-1 cifrado, con una copia en un segundo proveedor y un simulacro de restauración cronometrado cada mes.
  • Vigilancia: monitorización desde una máquina externa, con herramientas como Uptime Kuma, que comprueba resultados además de disponibilidad: un flujo que responde pero ha dejado de procesar también dispara la alerta.
  • Parches: inventario de versiones de la capa de orquestación y de los servidores MCP, con un plazo de actualización escrito.

Gobierno, evaluación y control de cambios

Política de uso y registro de revisiones

Una política escrita fija qué herramientas usa cada perfil y con qué datos. El registro guarda cada revisión: qué se revisó, quién, cuándo y qué se corrigió.

Reglamento europeo y protección de datos

Cada empresa recibe una base común: el inventario de sus usos, las reglas de transparencia y la información que necesita su equipo. Sobre ella escribimos para la empresa un plan de adaptación al Reglamento europeo de inteligencia artificial (UE 2024/1689), que clasifica cada uso según su nivel de riesgo y fija las obligaciones que le corresponden; si un uso lo exige, interviene un abogado especialista. En protección de datos, contrato de encargado del tratamiento (artículo 28 del RGPD) y documentación para el registro de actividades.

Baterías de evaluación

Cada componente tiene una batería de más de cincuenta casos reales de la empresa y de escenarios de presión del tipo «es urgente, sáltate la verificación». Corre entera antes de cada cambio: si un caso falla, el cambio se detiene.

Control de cambios

Cada cambio, también de modelo o de prompt, va en su propia rama, se revisa leyendo el diff completo y solo se despliega con la batería superada; después se vuelve a medir el coste por tarea. Un componente nuevo funciona en paralelo con el procedimiento actual antes de sustituirlo.

Resultados y cómo se miden

El informe mensual se genera desde el registro de actividad y compara cada indicador con la línea base; recoge también lo revisado y corregido, las incidencias y los cambios de modelo con su motivo.

  • Tiempo por tarea: su reducción frente a la línea base, medida sobre las tareas terminadas del registro.
  • Coste por tarea terminada: previsible, con alerta por desviación además del tope; la latencia, como línea aparte.
  • Calidad: acierto en la batería de evaluación y proporción de borradores aprobados sin corrección.
  • Carga de revisión: tasa de derivación a una persona, tamaño de la cola de aprobación y antigüedad de su elemento más viejo.
  • Continuidad: disponibilidad, incidencias con su tiempo de resolución y duración del último simulacro de restauración.
  • Trazabilidad: cada acción del sistema y cada revisión humana se pueden reconstruir ante una auditoría o una reclamación.

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